La ciudad europea por excelencia es Estrasburgo, aunque solo sea porque acoge gran parte de las instituciones comunitarias. No hace ni siquiera un mes tuve la oportunidad de visitarla y confieso que me quedé gratamente sorprendida. Aunque no he estado en Bélgica, las personas que conocen este país me dicen que Estrasburgo parece belga, entre otras cosas por sus casitas y por lo pintoresca y limpia que es.
Es la ciudad más importante de la región de Alsacia y está ya pegando a Alemania (muchas de sus calles llevan su nombre escrito en francés y alemán o incluso solamente en el segundo) y tiene una historia bastante movidita, con bombardeo en la Segunda Guerra Mundial incluido.
Si visitáis París y tenéis un día libre, os recomiendo acercaros. Con el TGV que sale de la Gare de l'Est, se tardan únicamente un par de horas y el tren es bastante cómodo. Hay varios durante todo el día y si tenéis suerte podéis conseguir los billetes muy baratos. Nosotros los compramos con un mes de antelación más o menos y nos salieron por unos 100 euros (no demasiado barato pero tampoco imposible, con más tiempo son más económicos). Los que viváis en Madrid, también hay una tienda en Plaza de España en la que se pueden comprar. El viaje merece la pena.
Mañana tengo que madrugar, así que dejo pendiente un par de posts sobre Estrasburgo...


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