Esta imagen fue una de las primeras que capté. Espero no equivocarme al decir que la saqué desde un ABARROTADÍSIMO Puente Rialto. Prácticamente había que darse codazos para pasar.
Os dejo algunas de las instantáneas que tomé y unos apuntes muy, muy breves para la visita que espero retomar en algún momento.

Lo mejor de Venezia:
Perfectamente manejable a pie
Tiendas exquisitas para comprar (algunas no aptas para todos los bolsillos)
Sus contrastes. Frente a zonas literalmente abarrotadas, como la Piazza de San Marcos o el Puente Rialto, se puede caminar en absoluta soledad por muchos de sus rincones, con el encanto especial que otorga esa especie de "abandono" que en ocasiones da la sensación de estar en una ciudad fantasma.
De nuevo, sus rincones escondidos. Algunos, auténticamente curiosos.
Lo peor de Venezia:
Sin duda, la enorme, pero ENORME, cantidad de turistas. Muchas de sus estampas más conocidas pierden encanto por la masificación.
Que no te dejen entrar con mochila en la Basílica de San Marcos y te vuelvas loca para buscar la consigna (yo es que soy un poco torpe)



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